sábado, 18 de mayo de 2013




Juicio por genocidio debe ser sobreseído

JUEVES 16 DE MAYO DE 2013 12:23
COLUMNAS

He argumentado que en nuestro país no ha habido genocidio, de cualquier género que sea: étnico, religioso o nacional. Y si no ha habido genocidio, ningún ciudadano guatemalteco, sea o no sea militar, sea o no sea exguerrillero, sea o no sea José Efraín Ríos Montt, puede ser acusado de haber cometido ese delito.

Luis Enrique Pérez

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     Precisamente porque creo que no ha habido genocidio, opino que es absurdo que, en nuestro país, un ciudadano sea acusado de cometer ese delito, y que sea juzgado y condenado por cometerlo. Es tan absurdo como acusar a un ciudadano de asesinar, y juzgarlo y condenarlo por asesinato; pero no ha sido cometido el asesinato por el cual ha sido acusado, juzgado y condenado. 
    
    Un ciudadano guatemalteco militar o no militar, ex-guerrillero o no ex-guerrillero, sea o no sea Ríos Montt, podría ser acusado de genocidio solo si previamente se demostrara que tal delito ha sido cometido. Para demostrarlo no es suficiente aportar pruebas de matanzas, ni aun pruebas de impresionantes matanzas atroces. Es necesario aportar pruebas de que el propósito fue genocida, es decir, pruebas de que hubo una deliberada intención de exterminar parcial o totalmente a un grupo étnico, o religioso o nacional. De modo similar, para demostrar que fue cometido un asesinato no es suficiente mostrar un cadáver. Es necesario demostrar que hubo una deliberada e ilegal intención homicida.
    
    Puede argumentarse que no es necesario demostrar previamente que, en nuestro país, hubo genocidio, porque en el mismo proceso judicial incoado para juzgar a quien fuera acusado de cometerlo, también tendría que demostrarse que lo hubo. Empero, un proceso semejante sería absurdo, tan absurdo como lo sería un proceso judicial incoado no solo para juzgar a quien fuera acusado de cometer un asesinato, sino también para demostrar que hubo tal asesinato. Ordinariamente el proceso judicial penal supone, de alguna manera, que ya se ha demostrado que fue cometido el delito que se le imputa al acusado; pero en el caso de un delito como el genocidio, es inadmisible meramente suponer que el delito ha sido cometido.
    
    No argumento como si fuera un conocedor de la ley penal sino como alguien que, en general, aplica nociones elementales de lógica; y que, en particular, aplica la regla inferencial válida denominada “modus tollens”, de la lógica proposicional. Esa regla puede ser enunciada así: “p” implica “q”; pero “no q”, y por consiguiente, “no p”. Entonces expongo mi argumento así: ser juzgado por genocidio implica que se ha demostrado que ese delito ha sido cometido; pero no se ha demostrado que ha sido cometido, y por consiguiente, no hay alguien que pueda ser juzgado por haberlo cometido. 
    
    Deduzco, entonces, en general, que cualquier proceso judicial incoado para juzgar, por el delito de genocidio, a un ciudadano guatemalteco, sea o no sea militar, o sea o no sea ex-guerrillero, o sea o no sea Ríos Montt, es intrínsecamente no válido, si previamente no se ha demostrado que ese delito fue cometido. Y si no hay tal demostración previa, cualquier sentencia judicial absolutoria o condenatoria carece de sentido jurídico.
    
    Deduzco, entonces, en particular, que el proceso judicial incoado para juzgar, por el delito de genocidio, a Ríos Montt, es intrínsecamente no válido, porque previamente no demostró que ese delito haya sido cometido. Y porque no ha habido tal demostración, la sentencia condenatoria que dictó el tribunal que juzgó a Ríos Montt carece de sentido jurídico. La cuestión esencial no es, entonces, corregir o no corregir el proceso judicial. La cuestión esencial es sobreseerlo.
    
    Post scriptum. El error original de Ríos Montt y de sus abogados defensores fue no oponerse legalmente a que él fuera juzgado por un delito del cual no se había demostrado que hubiera sido cometido.




Programa "Hablando Claro" del 15 de mayo de 2013, conducido por el Doctor Mario David Garcia, transmitido en 89.7 fm a las 15 horas local (21GMT). Participan: Doctor Carlos Sabino, Doctor Francisco Beltranena, General de Brigada Benjamín Godoy Búrbano y el Doctor Gustavo Porras Castejón. Tema: Genocidio y el futuro de Guatemala. 


domingo, 28 de abril de 2013


CATALEJO
Édgar Gutiérrez “no es eferregista”

Publico y respondo una carta en la cual Édgar Gutiérrez afirma no ser miembro, menos figura, del FRG.

 POR: MARIO ANTONIO SANDOVAL

artículo publicado

21/5/2004

 

Édgar Gutiérrez me envió una carta cuya parte conducente dice: “Aunque para los informados de la política en Guatemala está claro que no soy y nunca he sido miembro del FRG, por lo que usted ha escrito parece necesario que lo refrende una vez más: No soy miembro, menos figura, del FRG. Tampoco es cierto que haya yo calificado de “incapaz” al actual gobierno. No sé si su análisis global de la nota de marras es correcto enteramente en términos de la información que lo sustenta, pero estoy seguro que estará más cercano de la verdad si usted omite estos dos datos, por demás desorientadores”. Siempre he considerado al remitente una persona culta y de análisis correcto, lo cual implica inteligencia. Por ello me extraña la carta.

EL REMITENTE NO está inscrito en el FRG. Pero no sé si recuerda: ejerció la cancillería del gobierno eferregista. Como tal, salió a la comunidad internacional a defender las acciones del gobierno, las cuales sin duda apoyó porque no recuerdo haber escuchado ni una sola crítica de él al respecto. Si eso no es ser una figura eferregista, entonces el sol es cuadrado y tiene hielo. Ahora, de nuevo es columnista de El Periódico, adonde regresó por el exagerado espíritu de complacencia de Jose Rubén Zamora, víctima directa de las acciones del FRG. Quien relee sus escritos luego de haber terminado su etapa de eferregismo activo, notará cómo sus análisis sólo pueden ser interpretados como una manera de señalar la incapacidad del actual régimen.

POR APARTE, EL remitente ha sido tal vez el miembro más destacado del grupo de personas otrora de pensamiento de una izquierda ilustrada, no combatiente, pero ahora colocada por alguna extraña razón al lado de un partido cuyos principios son exactamente contrarios a su actividad de muchos años. Esto es tan incomprensible como el caso de Pedro Palma. Por eso, la aclaración en realidad provoca una de dos reacciones: o una sonrisa socarrona, por ver un nuevo ejemplo de la realidad política chapina, o una incredulidad ante la prueba de poco conocimiento del idioma ni de cómo se vive la política en la práctica. El remitente no es eferregista inscrito. No necesita serlo. Su trabajo en pro del peor gobierno de la historia está allí, a la vista. 

LA CARTA EN MENCIÓN es parte del realismo mágico político del país, del Macondo guatemalteco. De ese lugar donde en pocos meses empiezan a hacerse los más absurdos acuerdos entre partidos, gracias a la incapacidad de los dirigentes. Según mi criterio, Édgar Gutiérrez no debería, por ejemplo, comentar en manera alguna el acuerdo Gana–FRG, si no expresa clara y contundentemente al principio hacerlo desde la perspectiva de alguien "que no es eferregista" por inscripción sino por convencimiento, por acción. Pero de seguro no estamos de acuerdo en ese tema, y por eso espero con interés las frases de halago a quienes mal aconsejaron al presidente Berger por haber realizado una acción rechazada por una abrumadora mayoría.

FINALMENTE, LA CARTA de Édgar Gutiérrez me provoca una preocupación: la posibilidad de no ser una forma de evadir sus responsabilidades, sino del convencimiento de sus palabras. Entonces Guatemala perdería un buen analista, con quien se ha podido estar o no de acuerdo. Sus escritos aún pueden ser una buena guía de pensamiento de una determinada corriente, la de la curiosa mezcla de un neoizquierdismo sui géneris,

 

Caso Gerardi

Las dos caras del canciller. 

ARTICULO SOBRE LA RATA GUTIERREZ 

 


Maite Rico Bertrand de la Grange
 publicado:Guatemala, domingo 11 de enero de 2004
En Elperiodico.

 “En su amplio y cómodo despacho de la Secretaría de Análisis Estratégico (SAE), Edgar Gutiérrez se sentía en su elemento, dirigiendo una institución que había denostado en el pasado por sus funciones represivas y sus investigaciones ilegales. (...) El “heredero” del obispo Gerardi y cerebro del Remhi acabaría sucumbiendo, sin embargo, a las viejas prácticas. (...) De repente tenía la sartén por el mango y no dudaría en usar los instrumentos a su alcance para el espionaje político y las campañas negras contra los opositores. Apuntalar el entramado del caso Gerardi sería una de sus primeras preocupaciones”.

Éste y otros extractos de nuestro libro sobre el asesinato de monseñor Juan Gerardi (¿Quién mató al obispo? Autopsia de un crimen político, editorial Planeta) han sulfurado al todavía ministro de Relaciones Exteriores, Edgar Gutiérrez. La virulencia y la vaciedad de su réplica, publicada en elPeriódico el pasado domingo, respaldan la credibilidad de nuestros hallazgos sobre la manipulación política y judicial del crimen, en la que él y su gobierno participaron de lleno.

Al frente de la SAE, Gutiérrez ordenó investigaciones ilegales, espió a los acusados y se reunió con el fiscal Leopoldo Zeissig, al que facilitó varios “testigos providenciales”. El Canciller nos acusa de “innumerables imprecisiones” y “falsedades flagrantes”, pero se guarda de citar una sola. A falta de datos concretos, recurre a lo único que ejerce con maestría: la intoxicación. Y así, asegura que el capitán Byron Lima revisó nuestro manuscrito en el presidio. El único libro que pusimos a disposición del capitán Lima fue nuestro anterior trabajo, Marcos, la genial impostura, por el que, por cierto, Edgar Gutiérrez nos felicitó calurosamente en su momento.

Pero así es él, siempre con su doble discurso y su mirada huidiza... Pocos se acuerdan ya de aquella columna que publicó en este diario el 2 de agosto de 1999, en la que denunciaba “una campañita de desinformación” que lo ubicaba como asesor del candidato Alfonso Portillo. ¿Cobijarse él bajo el paraguas de Efraín Ríos Montt, al que acusaba en el Remhi de crímenes de lesa humanidad? Cinco meses más tarde, Gutiérrez, con su gesto de monaguillo, emergía como el flamante jefe de los servicios de inteligencia del gobierno del FRG.

Desde ahí se encargó de que el presidente Portillo cumpliera su promesa de resolver el caso Gerardi. Una semana después de su toma de posesión, en enero de 2000, tres militares y un sacerdote eran detenidos gracias al cambio de testimonio del indigente Rubén Chanax. De repente, las investigaciones “azarosas, accidentadas y controversiales”, como reconoce el ministro Gutiérrez, daban frutos milagrosos y lograban la condena de los acusados a 30 años.

Los fiscales y la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado estaban exultantes. No se diga Portillo, que se presentaba ante la comunidad internacional como el adalid de la lucha contra la impunidad. En realidad, el crimen seguía impune: nada se sabía de los autores materiales ni intelectuales. Pero eso era lo de menos. La tesis de los acusadores, que culpaban del crimen a la cúpula militar de Álvaro Arzú (y al propio mandatario) quedaba consagrada como “versión oficial”. Lo que no se explicaba era qué interés podían tener Arzú y los oficiales de su confianza en dinamitar, en un año preelectoral, un proceso de paz que era su mejor carta de presentación.

Asistimos al juicio día a día, entrevistamos a todos los implicados, analizamos el expediente, dimos seguimiento a los testigos. Descubrimos que la investigación había sido manipulada. Que los fiscales habían ocultado información. Que los testigos clave habían sido preparados. Que el tribunal de sentencia había alterado las actas del juicio para consolidar la “culpabilidad” de los acusados...

Gutiérrez sataniza a los condenados con el propósito miserable de diluir su propia responsabilidad en el encarcelamiento de inocentes y en el asesinato de uno de ellos, el ex sargento Obdulio Villanueva. Ahora, el Canciller acusa al coronel Lima de cometer “terribles matanzas” en Quiché. ¿Cómo es que no incluyó ese dato en el Remhi, que con tanto celo dirigió? Tampoco en el juicio Gutiérrez mencionó un solo abuso cometido por Lima.

Creemos que el asesinato de monseñor Gerardi sí fue un crimen político, pero no tramado por el Estado Mayor Presidencial de Arzú, sino por sus enemigos políticos. Entre ellos, había oficiales de Inteligencia depurados por presuntos vínculos con el contrabando. El objetivo del crimen era ajustar cuentas políticas, desestabilizar al gobierno y allanar el camino a la victoria del FRG.

Por eso resulta hilarante que Edgar Gutiérrez diga que “el núcleo de (nuestra) argumentación proviene de una acción deliberada típica de agentes y aparatos de la inteligencia tradicional”, cuando la hipótesis que desarrollamos en el libro es, precisamente, que “la inteligencia tradicional” montó el crimen.

Más que una réplica, el ministro busca un espacio para adecentar su currículum. La verdad es que le hace mucha falta. De “heredero” del obispo Gerardi, pasará a ser recordado como el Rasputín del gobierno más corrupto de la historia de Guatemala.

Preocupado por su futura chamba, Gutiérrez intenta presentarse como el heroico y abnegado activista que se sacrificó durante cuatro años para “desmilitarizar” el aparato de inteligencia. De su desempeño en la SAE da sobrada cuenta la hemeroteca. No vio venir la hambruna de Camotán, ni se percató de que los decomisos de droga se reducían a niveles irrisorios y que los cárteles brotaban como champiñones. El émulo de Cara de Ángel, el siniestro personaje de la novela de Asturias El Señor Presidente, estaba muy ocupado en la desarticulación de los movimientos ciudadanos de oposición, en la difamación de periodistas y activistas humanitarios y en llenarle la cabeza al Presidente de pajas sobre intentonas golpistas.

“No veo dónde están los poderes ocultos”, declaraba entonces. Y hoy se ha vuelto el principal promotor de la Ciciacs, el organismo encargado de investigar los grupos clandestinos. Por cierto que esa entidad debería empezar por indagar las redes de espionaje del actual Canciller.

http://www.elperiodico.com.gt/es/200401011/actualidad/1627/

domingo, 21 de abril de 2013

  

  Facetas de la personalidad parcializada de la sra. jueza Iris Jazmín Barrios Aguilar, evidenciados desde el 19 de marzo de 2013, en la ciudad de Guatemala, durante las audiencias efectuadas durante el injusto juicio por el supuesto delito de genocidio. Muchas personas se han preguntado porque la defensa de los dos acusados por el supuesto delito, actuó de esta forma.

   Para explicarlo con palabras sencillas y no con tecnicismos legales, la juez Barrios, se excedió y abuso de su autoridad, no permitiéndole a los defensores, cinco minutos que solicitaron para analizar un documento nuevo incorporado en ese momento. Esa fué la gota que derramó el vaso de los desmánes y abusos de ese tribunal, invocándose el derecho constitucional de resistencia pacífica, como lo establece el artículo 45 de la Constitución Política de la República. Juzgue ud. si una persona con esas alteraciónes de conducta, es apta para decidir quien es culpable o no.


Foto: LOS BERRINCHES DE LA JUEZA BARRIOS, SE TRADUCEN EN ILEGALIDADES Y ARBITRARIEDADES!!!
Antes de dar inicio la audiencia del día de hoy, los abogados de la defensa pidieron suspender la audiencia de debate debido a la notificación que fue entregada el día de ayer, en donde la Jueza Carol Patricia Flores solicita la presencia de la defensa dando trámite y obedeciendo a la resolución emitida por la Corte Constitucionalidad.
De esa cuenta, el abogado de la defensa, César Calderón, indica que "el juez Gálvez falló en la fase intermedia". Agrega que "No pueden llevarse dos momentos distintos al mismo tiempo". Y que "la juez Flores podría, hoy, admitir nuevos medios de prueba. Podría señalar nuevo día y hora para debate… Por lo que se estaría hablando de volver a antes de octubre de 2011", señala Calderón. Al terminar la exposición del Licenciado Calderón,  el Tribunal procedió a deliberar sobre las solicitudes planteadas por la defensa de los generales. Sin embargo, la Juez Barrios dio sin lugar las solicitudes planteadas por la defensa. He indicó que EL DEBATE NO SE SUSPENDIA.
También señaló que  "Ya se ha incorporado la prueba procesal. Se cumplió con lo ordenado por la CC, no se podrá regresar el proceso".
El abogado Calderón planteó en ese momento un recurso de reposición en contra del tribunal, preguntando: "¿Cómo puede el tribunal arrogarse otras responsabilidades?"
DEFENSA SE DECLARA EN RESISTENCIA PACIFICA Y ABANDONAN SALA.
Asimismo, el abogado defensor César Calderón señaló que el tribunal "resolvió" un amparo que no iba dirigido a ellos, sino a un juez contralor.
Sin embargo, el Tribunal reitera que no ha violado procedimiento y que estaba en su jurisdicción para incorporar los medios de prueba.
El Jurista Calderón pidió suspender el debate por 24 horas. Pero el Tribunal da sin lugar la solicitud de suspender el debate por 24 horas.
Indicando que el debate continuará.
Es en ese momento y ante la actitud dictatorial de la Jueza Barrios, que el Licenciado  Calderón indica que los abogados de la defensa entran en una "resistencia pacífica" y abandonan la sala.
Ante la postura digna de los abogados defensores frente a las arbitrariedades y autoritarismo de la Jueza,  los familiares de militares aplauden a los abogados de la defensa mientras abandonan la sala.
UNA JUEZA AUTORITARIA Y DICTATORIAL
Ante la decisión y acción de la defensa, la Juez Barrios ordena a los agentes de seguridad de la CSJ que lleven de vuelta a los abogados, hecho que los representantes de organismos internacionales, los activistas de derechos humanos y los familiares de las supuestas víctimas aplauden. Mientras tanto, los generales Ríos Montt y Rodríguez quedan solos en la sala, sin abogados defensores.
Por su parte, la fiscal Hilda Pineda solicita que la defensa sea sustituida por un abogado de la defensa pública penal para defender a los generales. Una petición que es apoyada por Francisco Choc, de CALDH, quien también solicita que la Defensa Pública Penal se encargue de representar a los acusados.
La Jueza, sin embargo, opta ordenar al General Ríos Montt que  abandone la sala para hacer recapacitar a sus abogados; lo mismo le ordena al General Rodríguez  para que intente hablar con sus abogados.
Por orden de la Juez y con su autorización, los dos acusados salen de la sala. Por su parte, el General Ríos Montt indica que sus abogados no contestan. Mientras la Juez Barrios le indica que es importante que sus abogados regresen.
INCERTIDUMBRE
Con el abandono de los abogados de la defensa, en la sala se vive un ambiente de Incertidumbre.
Una incertidumbre que fue generada ante la actitud que provocó la misma Jueza.  ¿Qué la motivó a tomar esta actitud prepotente? ¿Será que ya tenía todo el montaje para sentenciar el día de hoy y sentía que con la audiencia de la tarde le pueden quitar el Show? No sabemos. Pero lo que sí se puede decir es que su actitud generó un momento crucial que deberá ser analizado en la historia procesal y judicial de nuestro sistema.
APLAZA AUDIENCIA, JAZMIN NO PUDO HACER SU CIRCO HOY 
La Jueza Barrios no logró intimidar a la defensa.
No logró hacer que regresaran a la fuerza los abogados defensores. Ni siquiera consideró la petición del MP y de los Querellantes. Suponemos que si bien ella ha hecho lo que quiera en este juicio, ella sabe que incluso las arbitrariedades tienen un límite. Y así con todo y su berrinche, el Tribunal debe aplazar la audiencia ante el abandono de la defensa de los generales. Y cita a todos los abogados para mañana.
Por lo que HOY debemos estar PENDIENTES DE LO QUE DECIDA, LA JUEZA CAROL PATRICIA FLORES, en la audiencia programada a las 14 horas.

Resumen de Ingrid Argueta






jueves, 18 de abril de 2013


 Bienvenidos a esta página, cuya finalidad es el debate racional para compartir y debatir ideas con ideas, postulados y teorías, enriqueciendo de esta manera a nuestra incipiente democrácia y nuestro sistema de gobierno, que con sus virtudes y defectos, no necesita de intromisión y violación a nuestra soberanía, que para el efecto, cuales alquimistas del siglo XXI, que buscaban convertir algo en lo que no era, inventaron comisiones internacionales, que han venido a hacer un trabajo mezquino, fomentando la impunidad y el odio entre nosotros, disfrándoze de tutelájes que aparentan como enseñarnos a caminar en la ruta democrática, cuando lo único que necesitamos, es la oportunidad de hacer que nuestras instituciones funcionen que tanto han costado construir y sostener y hoy, precisamente vemos a los resentidos vividores de siempre, rasgándose sus vestiduras lucrando al desprestigiar a Guatemala en el extranjero.  

Solamente serán censurados los comentarios con fáltas de respeto, odio, racismo y escritos con burla y ofensa hacia el resto de participantes. Los demás, serán respetados.Una vez más ¡Bienvenidos!